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    Mejores Marcas

    Future-Proof


    Después de preguntarle insistentemente sobre los ‘secretos del marketing digital’, como si existiera una solución empaquetada, Daniel me respondió con algo que en su momento no entendí del todo: “en algún lugar de Corea, en el sótano de una casa, tal vez haya un pibe inventando algo que hará obsoleto eso que tú quieres aprender."

    Esto fue hace unos diez años, cuando él era un gurú digital, y yo no sabía ni por dónde empezar. Después de convivir más tiempo con él, me di cuenta de que su genialidad no estaba en su conocimiento digital, sino en su capacidad de integrar las cosas y personas que conocía. Aprender poco de muchas cosas me pareció un concepto interesante. Después de todo, no hay un sólo ‘pibe en el sótano en Corea’, sino que son millones, y están en todos lados.

    En los diez años que pasaron desde aquella conversación, el cambio en el mundo fue mayor a los cuarenta años anteriores, según cálculos de Singularity University. Y dicen, que los próximos cien años, podrán traer más cambios para el mundo que los últimos dos mil. 

    Ahora que estamos en los inicios de una curva de cambio exponencial para la humanidad, es interesante preguntarnos ¿cómo serán los próximos diez años? Queda claro que no tenemos idea, pero hay que estar alertas a que probablemente, imaginamos un cambio lineal. Rápido, pero aún así, lineal. 

    La falla está en que los humanos no entendemos el cambio exponencial porque nunca lo hemos experimentado. ‘Exponencial’ no es un término coloquial para decir ‘crecimiento rapidísimo’, sino un comportamiento matemático, de magnitudes totalmente diferentes: de acuerdo con Singularity University, con 30 pasos lineales avanzas 30 metros, pero con 30 pasos exponenciales, le das 26 vueltas a la tierra.

    Por eso, hay que construir marcas y compañías que representen causas, no productos. En un ambiente de cambio exponencial como el que se avecina, absolutamente todo puede pasar a ser obsoleto de un día para otro. 

    En mi opinión, lo único que puede salvar a una compañía de perder su relevancia en los próximos años, es aquello que representa. Porque lo que vende, posiblemente ya no será necesario muy pronto. Eso sí, tengamos en cuenta que los por qué, siempre pueden resolverse con otros cómo y otros qué.

    Nueva llamada a la acción